Conjunto Nómada Infusiones
Olimpo Kambukka Taza de viaje ❘ Caja Infusiones Té Kusmi Bio
Pajita para Bubble Tea
QWETCH • acero inoxidable • 21 cm • cepillo
Vaso isotérmico Cold Cup Arena 47Cl
QWETCH • Vaso isotérmico con pajita
Kit de tés helados para llevar
Cold Cup isotérmica y set de 24 bolsas a elegir
Nuestra guía sobre los tés helados
¿Qué tipo de té elegir para su té helado?
La elección del té determina por completo el perfil aromático de su bebida.
Los tés negros helados ofrecen una infusión con cuerpo y se aprecian a menudo con un toque de limón o de melocotón.
Los apasionados que buscan una opción más delicada optan por los tés verdes helados, reconocidos por su sabor más suave. Entre los más apreciados se encuentra el té verde con menta: descubra nuestra receta de té helado con menta.
Si busca un sabor afrutado, los tés helados de frutas aportan notas que van desde la fresa hasta el melocotón o la frambuesa, ideales para los paladares más golosos sin las calorías de los refrescos.
Los tés helados energizantes con mate combinan las propiedades estimulantes del mate con la temperatura helada, ofreciendo así un impulso natural de vitalidad.
Por último, para quienes evitan la cafeína, las infusiones heladas sin teína, también llamadas infusiones frías, son una alternativa ideal, en particular el Rooibos.
Cómo preparar su té helado casero
La preparación de su té helado casero se realiza en unos sencillos pasos:
Comience por elegir su té de base: negro, verde, blanco o una infusión de frutas o plantas. Opte por hojas a granel o bolsitas de té para preservar toda la riqueza de sus notas aromáticas.
Las proporciones suelen variar desde una cucharada sopera de té por taza de agua para la infusión en caliente, hasta la misma cantidad de té pero para un volumen de agua mayor en el caso de la infusión en frío.
El tiempo de infusión es fundamental: entre 3 y 5 minutos para el té caliente, y hasta varias horas para el frío.
Tras la infusión, proceda al filtrado para retirar las hojas o las bolsitas. Para crear una bebida personalizada y creativa, añada ingredientes a su gusto: trozos de fruta fresca como melocotón, fresa o limón, hierbas aromáticas como la menta o endulzantes suaves como el sirope de agave.
Sirva su bebida en una jarra de cristal llena de cubitos de hielo y disfrute de los refrescantes matices de su té helado casero.
Beneficios del té helado para la salud
Los tés helados son mucho más que simples bebidas refrescantes: están repletos de beneficios para la salud.
Hidratación y bajo contenido calórico
Optar por una infusión helada es una magnífica elección cuando se busca una alternativa refrescante y baja en calorías. El té helado casero, preparado a partir de hojas naturales o bolsitas, no contiene azúcares añadidos, lo que lo convierte en una opción hidratante y saludable, a diferencia de las bebidas azucaradas industriales a menudo saturadas de calorías.
Antioxidantes y bienestar
Los tés helados son auténticos elixires de bienestar, una fuente inestimable de antioxidantes beneficiosos para la salud. Al infusionar a la temperatura adecuada, se extraen estos compuestos de las hojas de té, ya sea té verde, negro o blanco. Dichos antioxidantes, en especial los polifenoles, contribuyen a neutralizar los radicales libres responsables del envejecimiento celular y de las inflamaciones.
¿Es bueno tomar té helado?
Sí, el té helado es una bebida beneficiosa, siempre que se consuma sin un exceso de azúcares añadidos. Rico en antioxidantes y bajo en calorías, favorece la hidratación y se integra con facilidad en una alimentación equilibrada. Determinadas variedades, como el té verde helado, aportan además L-teanina, un aminoácido reconocido por sus efectos relajantes para la mente. En Kusmi Tea, nuestros tés helados no contienen azúcares añadidos y son ecológicos, para permitirle disfrutar plenamente de estos beneficios, sin ninguna concesión.
¿Se puede hacer té helado con cualquier té?
¡Prácticamente sí! Té negro, té verde, té blanco, té oolong, rooibos, mate o infusiones de plantas y frutas: todos son perfectos para una preparación helada. Algunos matices: los tés más tánicos (negro, oolong) combinan muy bien con un toque de leche o limón para equilibrar el amargor, mientras que las infusiones afrutadas o florales no necesitan nada más que frescor. La infusión en frío (cold brew), en particular, se adapta a casi todas las variedades y produce bebidas naturalmente suaves y poco amargas.








