¿La achicoria contiene cafeína?
No. De hecho, es uno de los aspectos que más claramente la distingue del café, del té negro o de las bebidas energéticas: la achicoria simplemente no contiene cafeína.
Se elabora a partir de la raíz de achicoria, una planta de la familia de las asteráceas. Una vez recolectada, la raíz se seca, se tuesta y se muele para obtener un polvo que se prepara más o menos como el café.
Esta ausencia natural de cafeína es una de sus grandes ventajas: puede beber una taza por la mañana, por la tarde o por la noche, sin temer el efecto estimulante que suele asociarse al café.
¿Por qué buscar sustituir el café?
El café sigue siendo apreciado en todo el mundo por su sabor y la energía que aporta. Pero muchas personas tienen buenas razones para querer limitar su consumo.
Tomada en exceso, la cafeína puede provocar:
- dificultades para conciliar el sueño;
- una sensación de nerviosismo;
- un ritmo cardíaco más rápido en personas sensibles;
- a veces, molestias digestivas.
Precisamente ahí es donde la achicoria encuentra su lugar: conserva el placer del ritual caliente, sin aportar cafeína.
Achicoria vs. café: la comparativa
| Criterio | Achicoria | Café |
|---|---|---|
| Cafeína | 0 mg | Aproximadamente de 80 a 100 mg por taza |
| Sabor | Tostado, ligeramente caramelizado | Intenso, más amargo |
| Consumo por la noche | Sí | Generalmente desaconsejada para personas sensibles |
| Riqueza en fibra | Sí | Muy bajo |
| Origen | Raíz de achicoria | Granos de café |
La diferencia esencial se resume en una línea: mientras que el café aporta cafeína, la achicoria no aporta ninguna.
¿A qué sabe la achicoria?
Es la pregunta que más nos hacen.
Su perfil aromático se reconoce por algunos rasgos: notas ligeramente tostadas, un toque de amargor, una nota natural caramelizada y una textura en boca más suave que la del café. Algunos incluso encuentran matices de cacao o pan tostado.
No obstante, no espere un café sin cafeína: la achicoria tiene su propia identidad gustativa, distinta de la del café, aunque ambas bebidas se asemejan por sus notas tostadas.
¿Achicoria soluble o achicoria para infusionar?
Hay varias formas de prepararla, según sus hábitos y el tiempo que quiera dedicarle.
La achicoria soluble. Es la versión más común y más sencilla: bastan unos segundos en agua caliente o leche caliente para obtener una bebida lista para tomar.
La achicoria molida. Se utiliza más o menos como el café molido, en cafetera de filtro o con algunos métodos de extracción suave. Es el formato preferido por los amantes de preparaciones más artesanales.
Las mezclas de café y achicoria. Algunas referencias combinan ambos. La idea: conservar parte del sabor del café reduciendo al mismo tiempo la cantidad total de cafeína. Suele ser una buena etapa de transición para quien desea disminuir su consumo progresivamente, sin cambios bruscos.
¿Es la achicoria mejor que el café?
Es difícil decidir, sencillamente porque ambas bebidas no responden a la misma necesidad. Se toma café por su efecto estimulante, aportado por la cafeína. Se elige achicoria por su suavidad y precisamente por la ausencia de ese efecto.
La elección adecuada depende sobre todo de sus hábitos, de su sensibilidad a la cafeína y de sus gustos. De hecho, muchas personas no eligen: alternan entre ambas según el momento del día.
¿Cómo preparar una buena taza de achicoria?
Unos sencillos gestos bastan para marcar la diferencia. Utilice agua fresca, calentada a la temperatura adecuada, y añada la cantidad de achicoria indicada por el fabricante.
Puede disfrutarla sola, con leche, con una bebida vegetal, con un chorrito de miel o incluso en una deliciosa versión latte. Las bebidas vegetales de avena o almendra combinan especialmente bien con sus notas tostadas.
Achicoria, té, infusiones: ¿qué diferencias hay?
La achicoria suele incluirse entre las bebidas calientes sin cafeína, junto con las tisanas e infusiones. Sin embargo, se distingue claramente de ellas.
Las infusiones se preparan a partir de plantas, flores, frutas o especias sumergidas en agua caliente. El té, en cambio, procede de la planta del té y contiene naturalmente cafeína, que en este caso se denomina teína.
La achicoria, en cambio, procede de una raíz tostada. El resultado: su perfil gustativo se acerca mucho más al café que a una infusión clásica.
¿Le apetece variar los placeres sin cafeína? No dude en alternar achicoria, infusiones de plantas y rooibos a lo largo del día.
¿A quién va dirigida la achicoria sin cafeína?
A mucha gente, en realidad. Se dirige en particular a:
- a las personas sensibles a la cafeína;
- a quienes desean reducir su consumo de café;
- a los amantes de las bebidas calientes por la noche;
- a quienes buscan una alternativa natural;
- a los adeptos de una alimentación variada.
Con su sabor delicioso y su ausencia total de cafeína, la achicoria encuentra fácilmente su lugar en una rutina diaria, a cualquier hora del día.




